Tal día como hoy, hace una semana…Procesión del silencio de la M.I.Hermandad del Descendimiento de la cruz.
Foto cedida por www.laopiniondetorrent.es
pd:Gerardo, ja he canviat CASITA per CASA, snifff snifff…
Tal día como hoy, hace una semana…Procesión del silencio de la M.I.Hermandad del Descendimiento de la cruz.
Foto cedida por www.laopiniondetorrent.es
pd:Gerardo, ja he canviat CASITA per CASA, snifff snifff…
Rememoremos nuestros años escolares y seguro que todos nos acordamos del ídolo/a de masas de nuestro colegio. El triunfador/a, que siempre obtenía buenas calificaciones, que el preferid@ de todos los profesores, el ejemplo a seguir, el más guap@, el más popular/la más popular,…Siempre queda en nuestro recuerdo el niño/la niña que siempre quisimos ser y que todos criticaban pero que en el fondo envidiaban indiscriminadamente.
Cuando creces, maduras, te das cuenta de las cosas, eres más autónomo, piensas las cosas con dos dedos de frente, te sientes realizado con lo que haces o estudias esa envidia se esfuma. Dejaste atrás esos años de colegio, estás en la universidad o trabajas, pero siempre te acordarás de esa figura singular de tu colegio. Esa figura de porcelana cuyo fruto de todo su triunfo ha supuesto su agrietamiento progresivo.
Hay muchos casos en los que no ocurre así, el triunfador siempre es triunfador hasta el final de sus días. Pero en otras ocasiones eso no es así. Ese personaje al que idolatrabas, criticabas pero a la vez querías ser como el, siempre lo viste muy por encima (siempre lo viste–> pasado) de repente cae precipitadamente al fondo del subsuelo (caída augurada desde hace tiempo).
Este hecho no es para nada agradable, no sirve para regocijarse interiormente sacando a lucir esa rabia contenida desde tiempos inmemorables y que tantos quebraderos de cabeza y complejos atacaron tu adolescencia, ni tratarlo jocosamente pronunciando la célebre frase ‘eso le pasa por tont@’. Esto sirve para reflexionar sobre lo que es la vida, lo que puede traer o puede dejar, cómo afecta el triunfo en la inmadurez y hasta qué extremos puede llegar.
Canción:
”Campeón” de Ellos.