No somos conscientes de la revolución que ha supuesto para nuestras vidas y hábitos las redes sociales. En estos momentos escribo, mientras tengo mi Facebook abierto, no espero entablar conversación con nadie ni tengo interés en ninguna actualización, sólo se ha convertido en una costumbre más. He nombrado Facebook, si, Facebook. El concepto de nuevas tecnologías de esta índole es uno de los fenómenos sociales más importantes de los últimos años. La red social Facebook está influenciando fuertemente en las relaciones humanas, tanto en positivo como en negativo. Nuestra vida está volcada en una página de internet a la que mucha gente (cercana o no) tiene acceso directo. Plasmamos nuestros pensamientos, colgamos y etiquetamos nuestras fotografías…, y si no es así, no tienes prácticamente vida social. Facilita contactos profesionales, hace nuevos amigos, da lugar a nuevas parejas, rompe relaciones…Lo humano se convierte en virtual, o lo virtual funciona como una pasarela a lo humano. Simple, pero complicado a la vez.
Pero todo tiene un por qué. Cuando ya estamos metidos en el ajo, ya se ha creado la dependencia y ya es como de nuestra familia aparece la película que nos cuenta el nacimiento y desarrollo de Facebook. La red social nos acerca el origen, qué le conlleva a un simple alumno de Harvard a crear Facebook (un genio que se ha convertido en el multimillonario más joven), sus medios, socios, planificación del negocio… Podemos observar como un simple medio creado para ‘ligar’ se convierte en una gran empresa que mueve millones (de dólares, por supuesto), cómo una ruptura sentimental desencadena un fenómeno social de tales dimensiones.
El film tiene como eje central los juicios que afronta el creador de Facebook, por una parte sobre la idea original de la red social, y por otra sobre las operaciones societarias de la empresa que constituye. La película cuenta la historia a la vez que se desarrollan los juicios, lo que hace que en algunas ocasiones el espectador pueda perderse o resultarle pesado seguir el hilo argumental. Juega con diferentes tipos de fotografía y composición de planos, dándole cierto ritmo al desarrollo del film, muy propio de su director David Fincher. Buena interpretación de los personajes principales (sobretodo Jeese Einsenberg), aunque no puedo decir lo mismo de la intervención de Justin Timberlake. Banda sonora acertada (ya son muchos los que la han adquirido/descargado), muy acorde al argumento y contexto.
Película interesante.
Valoración: 7
Duración: 121 min. (es mejor en un cine con butacas cómodas, las de Espacio Campanar no lo son demasiado…)
Ideal para ir: amigos y pareja (con padres…puede ser un poco difícil el tema de comentar la película después de verla…)



He visto una oferta que al llevarse el xperia x8 dan entradas para ver ‘La red Social’ http://bit.ly/d0QqCr pues guapamente que tengo ganas de verla
Wow! Un blog interessant que llegir
Encara no he tingut oportunitat de vore la pel·li! però a vore si próximament faig una escapada. Almenys sé que la banda sonora m’agradarà… com no, si és de Trent Reznor
Besos,
Alberto
“Lo humano se convierte en virtual, o lo virtual funciona como una pasarela a lo humano.”
Me ha encantado esa frase, lo resume a la perfección.
Más por lo que cuenta la película, me gustó por la reflexión en sí, lo que comentas, de cómo una idea basada en un desngaño amoroso puede desembocar en algo tan grande. Como siempre, más que una gran idea es la facultad de tener o conseguir los medios para desarrollarla.
Ah, y muy cierto lo del problema de verlo con padres. No entenderían mi emoción al ver cuándo al protagonista le surge la idea de crear la opción de “estado sentimental” o del “muro”, jaja.
Besos